I have a dream

Podcast, por si prefieres escucharlo.

“La persona razonable se adapta al mundo; la irrazonable persiste en adaptar el mundo a ella. Por consiguiente, todo progreso depende de la persona irrazonable”.

George Bernard Shaw; Máximas para revolucionarios.

1.- La revolución pendiente: mi sueño y creencia.

El 28 de agosto de 1963 en el Lincoln Memorial, Martin Luther King Jr. provocó una revolución cuando habló de su deseo de un futuro en el cual la gente de tez negra y blanca pudiesen coexistir armoniosamente y como iguales. Todas aquellas personas que compartían dicha creencia conformaron un movimiento que retó y transformó el orden establecido. ¿Cuántos de nosotros pensaríamos hoy día que Martin Luther King Jr. era una persona irrazonable?

Las creencias con pleno sentido común conforme a las tendencias de la época que se vive, y que retan el orden establecido, transforman definitivamente nuestro mundo, si somos capaces de difundirla a todas aquellas personas que compartan dicha creencia. Yo quiero aportar mi granito de arena en la difusión de una revolución que tenemos pendiente en 2022: el reto imperativo de la autenticidad de las personas en sus entornos profesionales.

Yo creo que las personas aportan lo mejor de sí mismas en su entorno profesional desde su “Mejor Versión Auténtica” (M.V.A.) y, además, son más felices a nivel personal.

2.- ¿Cuál es la “Mejor Versión Auténtica” de una persona?

En una charla de Marian Rojas Estapé (Psiquiatra y Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Navarra), me llamó la atención su manera de definir la M.V.A. de una persona con la siguiente ecuación didáctica, “si es que podemos definir con una ecuación este concepto” (como diría Marian):

Mejor Versión Auténtica = Pasión x (Competencia + Retos + Fuerza de voluntad)

Veamos cada factor de esta ecuación de forma sintética:

  • Según Timothy Ferris, en su libro “La semana laboral de 4 horas” que ha figurado en las listas de éxitos de ventas de New York Times, The Wall Street Journal y Business Week, la pasión (factor multiplicador) es todo aquello que nos ilusiona ser, tener o hacer. Tras meditarlo sosegadamente, os confieso que me ilusiona ser formador y coach, me alegra tener una empresa con la misión de acompañar a nuestros clientes para desarrollar sus competencias críticas en su puesto de trabajo, y me encanta acompañar a mis clientes en sus procesos de transformación. Yo no me aburro (antítesis de ilusión) con lo que soy, tengo o hago. Bueno, es cierto que algunas tareas me aburren, pero el equilibrio entre lo que sí me ilusiona y lo que no, me compensa de sobra. ¿Y tú, como te sientes al respecto?, ¿Qué te apasiona de lo que eres, tienes o haces como miembro de un equipo?, ¿Te compensa tu balanza actual entre lo que sí o no te ilusiona? Es evidente que, si tu equilibrio de ilusión tiende a cero, tu M.V.A. tiende a cero.
  • Competencia es el conjunto de talentos que todos tenemos (conocimientos, habilidades y actitudes) que nos permiten aportar valor de una forma diferente y diferencial. ¿Cuáles son tus talentos actuales?, ¿Te alcanzan en la función que desempeñas?, ¿Si te alcanzan, puedes aplicarlos plenamente? No sentirse capacitado para una función, quiebra nuestra autoestima. No poder aplicar mis talentos al trabajo, genera mucha frustración a la persona y es una fuga de valor auténtica que los ecosistemas empresariales actuales no se pueden permitir.
  • Retos: “¿Podría decirme qué camino debo tomar?” Preguntó Alicia. “Eso depende de a dónde quiera ir.” Contesto el gato. “No me importa mucho…” Respondió Alicia. “Entonces no importa mucho dónde vayas.” Afirmó el gato. Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas. Si no sé dónde quiero llegar, seré esclavo de lo inmediato. Si mi responsable no sabe a dónde quiero llegar, o no me facilita ventanas de oportunidad para conseguirlo, me sentiré infrautilizado y frustrado.
  • Fuerza de voluntad: lo que me ilusiona es el motor de arranque de mi aportación de valor auténtica, la fuerza de voluntad es la gasolina que mantiene encendido el motor y que me permite cubrir todo el trayecto. Por tanto, sin fuerza de voluntad, arrancaremos con ímpetu inicialmente, pero nos quedaremos por el camino. Yo creo que este factor es 100% responsabilidad de cada persona. ¿Cultivas tu fuerza de voluntad o tu voluntad ha perdido su fuerza?

Por consiguiente, una persona ilusionada, que aplique sus talentos, orientada a sus retos de futuro y con fuerza de voluntad, es un puro volcán de aportación de valor, que los responsables y ecosistemas empresariales han de saber aprovechar a su favor, ya que empresas, responsables y personas salen ganado.

3.- ¿Cuál es la situación actual de tu M.V.A. en la empresa?

Por desgracia, mi experiencia me dice que, hoy en día, la M.V.A. de las personas no está presente en muchos ecosistemas empresariales. Están presentes las personas pero no su M.V.A. Pero mejor analízalo tú personalmente. Te pido que contestes estas preguntas con total sinceridad:

  • ¿Aportas desde el 100% de tu M.V.A. a la empresa?
  • ¿Crees que el estilo de liderazgo de tu responsable facilita dicha aportación auténtica?
  • ¿Ha evolucionado el estilo de liderazgo de tu responsable de “Mando y Control” a uno “Influencer”, más colaborativo y basado en la autonomía corresponsable?
  • ¿La Cultura de tu empresa ha evolucionada para ser inclusiva de la diversidad auténtica de cada pasión y talento individual?
  • ¿Qué frena más tu aportación auténtica, tus propios factores endógenos (miedos a ser tú mismo) o los factores exógenos de Cultura de empresa y estilo de liderazgo?

Concluyendo, la revolución de la autenticidad en la aportación de valor es imparable. La Era Digital y la Pandemia, han acelerado la necesidad imperiosa de esta transformación. Las personas queremos aportar desde nuestra M.V.A. y las empresas necesitan que esto ocurra, para ser más competitivas y generar más atracción-retención del talento que necesita. Para ello, las empresas han de implementar una Cultura más ágil y el estilo de liderazgo ha de transformarse en uno más “influencer”, informal, gentil, colaborativo, para facilitar entornos de trabajo que potencien la M.V.A. de los equipos. Y cada persona también tiene que trabajar sus inercias limitantes que le impidan estar en su M.V.A.

Estoy convencido de que ganamos todos. ¿Esta creencia es de personas razonables o irrazonables?

Por ello, las tres preguntas de reflexión finales son las siguientes:

  1. ¿Cómo colaborador, qué te está impidiendo ser tu M.V.A. actualmente?, ¿Qué vas a hacer al respecto?
  2. ¿Cómo responsable, qué te impide transformar tu estilo de liderazgo para favorecer la M.V.A. de tu equipo?, ¿Qué vas a hacer al respecto?
  3. ¿Cómo empresa, a qué esperas para transformar tu Cultura al respecto?

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Te deseo un 2022 llego de autenticidad, personal y profesional.

Muchas gracias de corazón y, recuerda, no basta con la reflexión, para avanzar es necesario pasar a la acción.

Este libro te ayudará a transformarte. ¡Regálatelo!

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