¿Empatizas o a tu bola?

Podcast, por si prefieres escucharlo.

¿Cuán importante es la empatía en la era Digital?

Según el estudio del Foro Económico Mundial, “El futuro del trabajo 2018”, la robotización podría hacer desaparecer 75 millones de empleos en el mundo, de aquí a 2.022. Los empleos más afectados serán aquellos trabajos repetitivos y de baja capacitación. Por el contrario, “los trabajos que necesiten capacidades típicamente humanas, como la persuasión, el pensamiento crítico o la creatividad, crecerán claramente en importancia”.

La paradoja de hoy en día es que convivimos con robots cada vez más inteligentes, artificial y emocionalmente hablando, mientras el ser humano parece caminar justo en sentido contrario, en cuanto a la empatía se refiere. Sin empatía no es posible la persuasión y sin persuasión no es posible liderar eficazmente equipos ágiles, que entreguen lo mejor de sí mismos para conseguir los retos de negocio. Por tanto, el riesgo de sustitución aumenta sustancialmente. ¿No te parece?

¿Qué haces tú como líder, empatizas o vas a tu bola?

Como decía Blaise Pascal, “Hay razones del corazón que la razón no entiende”. Solamente las personas empáticas, mediante sus neuronas espejo, son capaces de reconocer lo que realmente importa a otra persona, lo que siente, ya sea cliente, colaborador, etc. Ninguna inteligencia artificial actual tiene ese poder de persuasión basada en la conexión emocional.

Según el Dalai Lama, “Cuando hablas, solo repites lo que ya sabes; pero cuando escuchas quizás aprendas algo nuevo”. Mi sensación es que, actualmente, vamos cada vez más a “nuestra bola”, sumergidos en nuestros problemas, hablamos de “nuestro libro”, y nos cuesta una barbaridad salir al “espacio exterior” (si es que nos lo planteamos siquiera) a interesarnos por los demás y aprender de ellos, a través de la pregunta exploradora y la escucha empática, nivel de escucha máximo que nos lleva al marco de referencia de nuestro interlocutor.

Por último, Epicteto de Frigia decía que “La naturaleza ha dado al ser humano dos oídos y una lengua para que escuche el doble de lo que habla”. Yo no observo que nuestro comportamiento sea coherente con la propuesta de la Naturaleza. Te invito a que pienses en el número de preguntas exploradoras que haces a las personas de tu equipo, cotidianamente, y en qué medida tu escucha es realmente empática. Principalmente, cuando lo que piensan y sienten los demás es muy distinto a lo que piensas y sientes tú mismo, respecto de un tema concreto.

¿Por qué no preguntamos para explorar?

Algunas posibles causas pueden ser:

  • Estar tan sumergido en mis problemas y “mi mundo” que no alcanzo a sentir curiosidad alguna por lo que piensan o sienten otras personas al respecto de cualquier tema.
  • Ir de “expertos” por la vida, repartiendo opiniones y recetas, y con nula gana de aprender de los demás.
  • Necesitar confirmar nuestras opiniones con preguntas cerradas que buscan la aquiescencia de nuestros interlocutores.
  • Hay personas que prefieren no preguntar porque entienden que hacerlo es “invadir la intimidad del interlocutor”. Me parece que este juicio es limitativo siempre que nuestra pregunta se entienda (esté contextualizada), tenga un sano propósito y el interlocutor no se sienta forzado a contestar.
  • ¿Qué más causas destacarías tú?

¿Por qué no escuchamos empáticamente?

Porque supone un esfuerzo muy importante que no estamos dispuestos a realizar, a veces ni con las personas más importantes de nuestra vida. Escuchar empáticamente supone:

  • Desconectar temporalmente de mis propios pensamientos, que no es poco esfuerzo.
  • Demostrar a mi interlocutor interés general por todo lo que nos dice y no sólo interés selectivo, por aquello que sea de mi particular interés. La generosidad no siempre es espontánea y requiere de esfuerzo consciente para desplegarla.
  • Y por si fuera poco, esforzarnos por escuchar lo que dice, lo que no dice, desde que emoción lo dice y su coherencia con el lenguaje corporal. ¡Casi nada! Nadie dijo que “ponerse en los zapatos de otra persona” fuera fácil.

Concluyendo, el líder ágil tiene capacidad de persuasión con su equipo porque lo conoce, ya que se interesa empáticamente por las personas que lo componen, individual y sistémicamente. Su “procesador central” está compuesto por neuronas espejo activas, que detectan y exploran lo que dice y siente el equipo, para poderlo gestionar adecuadamente. Este trabajo complejo y de altísimo valor no puede ser realizado por ningún robot de nueva generación, al menos por ahora.

Las reflexiones clave a realizar son:

  • ¿Qué te impide hacer buenas preguntas exploratorias a tu equipo?
  • ¿Qué esfuerzo te cuesta más hacer para escucharle empáticamente?
  • ¿Qué vas a empezar a hacer para ser un líder más empático?

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3 comentarios sobre “¿Empatizas o a tu bola?

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  1. Muchas gracias Paco. Como siempre sera un placer aprender de tus escritos. Luego te llamo. Tenemos pendiente el tema del curso.

    El mar., 7 may. 2019 a las 12:38, Súper Liderazgo de Confianza en la Era

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